homicida, violento y estafador

Caso Sampieri: cómo huir y ocultarse detrás de una fachada de empresario exitoso a mil km de distancia

El peligroso asesino que se cambió la identidad mantuvo la farsa que él mismo montó durante 8 años, pero quedó al descubierto y se convirtió en uno de los hombres más buscados del país.
domingo, 18 de julio de 2021 · 14:31

Difícil resulta relatar su historia sin relacionar su pasado y su presente con una serie policial y de acción, digna de maratón. Es que el protagonista, que es tan real como el que lee y como el que escribe, parecería haber sido sacado de una pantalla por los hechos que lo involucran y que lo transformaron en uno de los hombres más buscados del país. Se trata del caso Sampieri, el sujeto que se cambió la identidad para escapar de sus pecados, pero que en lugar de vivir en las sombras prefirió tener un alto perfil durante 8 años y a más de mil kilómetros de distancia.

Acusado de haber asesinado a sangre fría, el 18 de abril de 2013 en un ajuste de cuentas, quien tuviera por aquel entonces 18 años huyó de su lugar de origen, Mar del Plata, y simplemente desapareció. La Justicia lo había declarado prófugo tras considerarlo autor material del homicidio de Mariano Torres, al que le dispararon diez veces. Así, Pedro Iván Saitta dejó atrás el barrio Belgrano, una zona marginal situada en la periferia de la ciudad costera, fingió ser otra persona y con un DNI que ya no tenía validez -ya que era de una mujer trans, en su estado masculino- se ocultó en el interior del país. 

Poco es lo que se sabe de lo que pasó con él los cuatro siguientes años, pues recién en 2017 apareció en los registros públicos de San Juan cuando adquirió la conocida agencia de autos 'Royal Cars'. Para ese entonces ya era Marcelo Sampieri, un emprendedor que aspiraba ganarse la vida en buena ley. Ubicado de un punto neurálgico de ese tipo de comercios, en Av. Libertador y Av. Rawson, en Capital, el local se convirtió en uno de los más requeridos por aquellos sanjuaninos que buscaban un vehículo de alta gama, ya que vendía marcas como Mercedes Benz y Audi. 

Pedro Saitta, de joven, la última imagen con la que se quedó la Policía de Mar del Plata

¿Quién podía desconfiar de alguien que todas las mañanas y todas las tardes, de lunas a viernes, atendía su local como tantos otros lo hacen sobre esa avenida? Sus vecinos, que recién supieron que algo raro sucedía con 'Sampieri' cuando la policía allanó el comercio el sábado 10 de julio por la tarde, nunca imaginaron que el amable y hasta simpático colega era un homicida prófugo.

Tampoco a sus clientes se les cruzó la idea de que podían ser estafados por alguien que ostentaba cierto prestigio. Es que el propietario de la agencia no se andaba con chiquitas y comercializaba productos para un público de alto poder adquisitivo. Quien fuera a su local podía encontrar desde lanchas y motos acuáticas hasta autos descapotables y motocicletas de estilo Superbike. Compraba, vendía y ofrecía sus rodados en todos los medios posibles: redes sociales, avisos clasificados y populares páginas de compra y venta en la provincia. 

Algunos de los modelos que exhibía en su agencia

Así fue que contactó a un sanjuanino que lo denunció por estafa, al que le ofreció comprarle una camioneta Toyota Hilux a cambio de un auto más chico, una camioneta Mercedes y de dinero por la diferencia. Pese a entregar su vehículo, nunca recibió lo prometido y se quedó con las manos vacías. "Siendo el dueño de una agencia tan conocida, nunca pensé que podía estafarme", sostuvo José Luis Dicarlo, quien espera que la Justicia resuelva el pedido de secuestro de su vehículo. 

El denunciante aseguró que no es el único que fue víctima del farsante, ya que recordó que en una de las tantas veces que fue a buscarlo para que le devolviera su camioneta, se encontró con un hombre de unos 68 años que también reclamaba que su pertenencia le fuera regresada. "Me dijo que hacía un año estaba detrás de él por lo mismo", agregó. A pesar de la bronca, Dicarlo contó que dejó de luchar por lo suyo cuando fue amenazado con un arma de fuego por el propietario de la agencia. 

Tan bien se escondió detrás de su fachada, que la tonada porteña que Saitta quizás alguna vez tuvo se borró con una versión sanjuanina. A través de un audio que consiguió Tiempo de San Juan, en el que ofrece explicaciones a uno de los denunciantes de estafa, se lo escucha como si fuera un cuyano más.  

Según el relato del denunciante, 'Sampieri' viajaba bastante seguido a Catamarca y desde allí traía automóviles. Al menos eso fue lo que le comentó en varias oportunidades, incluso el Fiat Siena que le había prometido permutar -además de la camioneta Mercedes y un monto de diferencia- lo iba a buscar a esa provincia. "También me dijo que estaba por inaugurar una agencia en Catamarca, pero vaya uno a saber si era verdad", expresó. 

Así luce la agencia hoy, tras el escándalo desatado y la polémica que envuelve a su dueño

Fuentes cercanas señalaron que tenía unos 20 rodados en la agencia y que solía exhibir lo mejor en el frente del local, donde estacionaba sus productos cuales atracciones. Sin embargo, desde que se produjo el procedimiento policial, sus puertas permanecen cerradas y no se ha registrado movimiento alguno. Se desconoce si contaba con algún socio, ya que los vecinos siempre lo vieron a él y a él lo tenían como el dueño.

Según informaron fuentes policiales, cinco vehículos de 'Sampieri' fueron secuestrados en la vía pública por orden judicial. Se trata de un automóvil marca BMW, otro automóvil marca Mini Cooper de color metal, un automóvil marca BMW de color gris, un automóvil marca Fiat modelo Siena de color gris oscuro y un automóvil marca Volkswagen modelo Suran de color azul oscuro. 

Uno de los vehículos secuestrados por la Policía

Además de las acusaciones con las que ya carga sobre sus espaldas, surge un nuevo interrogante relacionado con la falsa identidad de Saitta y con la posibilidad de que haya documentos firmados bajo el nombre de Sampieri. Es que comprar o vender con documentos apócrifos no sólo supone la nulidad de la acciones sino también alimenta las sospechas sobre la comisión de un delito por parte de quien todavía no hay rastros. 

También resulta complejo de entender cómo alguien con un documento falso monta una empresa, consigue permisos para comercializar, puede entrar y salir de la provincia actuó sin problemas y recién quedó al descubierto cuando su ex lo denunció en la Justicia, que ya previamente le había 'perdonado' una falta. Es que por tenencia ilegal de armas de fuego de guerra lo condenaron -mediante Flagrancia- a dos años y dos meses de prisión condicional, por lo que siguió en libertad.  

Así lucen en la actualidad quien tendría cerca de 27 años

Ahora, por haber violado la prisión domiciliaria que le dictaron como medida cautelar en la causa de amenazas agravadas en perjuicio de su ex, lo buscan por cielo y tierra. Tal vez como hace 8 años atrás, pueda escabullirse y salirse con la suya o, esta vez, le toque perder y quedar tras las rejas. Sea lo que sea, será un capítulo más de su atrapante historia, la que sorprende minuto a minuto.  

 

   

 

 

 

 

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